OPIO PARA EL PUEBLO
"La droga que aseguraba el monopolio del té"
Las guerras del Opio o las guerras anglo-chinas fueron dos conflictos bélicos que ocurrieron en el siglo XIX entre los imperios chino y británico.
La Primera duró entre 1839 y 1842. La Segunda, en la que Francia se implicó con los británicos, estalló en 1856 y duró hasta 1860. Sus causas fueron los intereses comerciales que creó el contrabando británico de opio desde la India hacia China y los esfuerzos del Gobierno chino para imponer sus leyes a ese comercio. Pero para comprender cómo acontecieron todos estos sucesos debemos antes entender qué es el opio exactamente.
El opio es el líquido que se extrae de la planta adormidera y, con él, se fabrican algunos medicamentos y otras drogas como la heroína, causando un efecto relajante y anestésico. Es una de las drogas más adictivas e importantes del mundo y de la historia. Su consumo se remonta hasta al 3OOO a.C: egipcios, romanos, griegos, todos han caído bajo sus redes. Esta conocida droga está compuesta por un 15% de morfina y actualmente México, Colombia, Pakistán y Tailandia controlan su producción.
Sin embargo, en el siglo XIX era Inglaterra la que poseía el monopolio de este estupefaciente. ¿Pero cómo llegó entonces el opio a convertirse en la causa del primero conflicto bélico entre China y un país Europeo?
En primer lugar, a las grandes potencias de Europa les interesaba comerciar con China ya que esta ofrecía un nuevo mercado muy rentable debido, por ejemplo a su amplia población. Pero desde China se intentó limitar a un mínimo el contacto con el mundo exterior. Los chinos solo permitieron el comercio por el puerto de Cantón. Se establecieron monopolios y trámites rigurosos para restringir el flujo del comercio, teniendo como resultado altos precios de venta para los artículos importados y demanda limitada.
Es decir que productos que en Inglaterra escaseaban como el té, la seda y la porcelana, se vendían en China a precio de oro. A causa de la alta demanda de productos en el Reino Unido y la baja demanda de mercancías británicas en China, Gran Bretaña tenía un gran déficit comercial con China y debía pagar estos artículos con plata.Los ingleses aprovechando que tenían el monopolio de casi toda las plantaciones de Opio comenzaron a introducir ilegalmente droga en China desde la India Británica en el siglo XVIII para contrarrestar su déficit. El comercio del opio creció rápidamente, y el flujo de plata comenzó a reducirse. La droga se popularizó rápidamente y pronto una buena parte de la población dependía de ella. Solo para hacerse una idea de hasta donde llegó la situación, los campesinos se gastaban dos tercios de su salario en comprar opio.
Las ganancias se acercaban al 400 por ciento y la amapola crecía casi en todas partes.Las exportaciones de opio de los británicos crecieron vertiginosamente, de aproximadamente 15 toneladas en 1730 a 75 toneladas en 1773, embarcadas en más de 2000 cajas con 70 kg cada una. Los productos triangulaban de la siguiente manera:
• Se transportaba el opio cultivado en el Imperio Otomano, Persia y la India al Imperio China
• Se pagaban con opio las porcelanas, sedas y té.
• Estas se llevaban a la Costa Este de los Estados Unidos y al Reino Unido, en donde se cobraban y con el producido se iba a Turquía y la India para comprar más opio.
Ante el alarmante y desenfrenado abuso del comercio del opio en China, el Emperador Daougang prohibió en 1829 el comercio de opio y su consumo, hizo redadas, destruyendo todos los cargamentos que se encontraba y amenazó con incendiar a cualquier barco extranjero que atracase en puerto chino propio de Opio. Además mandó una carta a la reina Victoria I de Inglaterra pidiéndole que respetara las reglas del comercio internacional y no comerciara con sustancias tóxicas.

Los emisarios enviados por los comerciantes británicos e indios quejándose por
el quebranto que tal prohibición causaba a sus intereses decidió a la Corona británica a
enviar una flota de guerra. El resultado fueron 200.000 chinos contra 20.000 ingleses. Tras tres años de guerra los
chinos se rinden debido a la gran superioridad armamentística de los ingleses. Para
hacerse una idea de la gran diferencia entre ambos ejércitos los chinos perdieron 20.000
soldados y los ingleses tan solo 70.
Como consecuencia de este descalabro el emperador chino hubo de firmar el Tratado de
Nanking, que se puede resumir en lo siguiente:
En primer lugar, el comercio volvía a abrirse pero ahora al puerto de Cantón se le sumaban
otros cuatro. Además, los chinos tenían que pagar 6 millones en pata por el opio destruido,
3 millones por lo que supuestamente le debían de opio vendido y 12 millones más por los
costes de la guerra. Por último a Inglaterra se le cedía la isla de Hong Kong, lo que duró
150 años. Pero esto no acaba aquí porque 1856 es decir años 14 después de que
acabase esta guerra, hubo otra.
Los chinos veían como sus leyes eran cada vez más pasadas por alto por los europeos por
lo que un día abordaron un barco inglés que era sospechoso de piratería y contrabando. En realidad, este barco había salido de Hong Kong su tripulación era China, pero esta zona
pertenecía a Inglaterra. Los ingleses se quejaron reclamando la liberación de la nave, ese
barquito fue la excusa perfecta para que los ingleses pudieran repetir otra vez lo que había
ocurrido 14 años antes. Pero esta vez los ingleses preguntaron a los rusos, estadounidense
y franceses por si alguno quería unirse y compartían beneficios. Los únicos que optaron
por aliarse con ellos fueron ls franceses y ambos países volvieron a derrotar a los chinos.
De hecho saquearon Pekín, una ciudad en la que estaba totalmente prohibido que entrasen
los extranjeros e incluso quemaron el palacio de verano, es decir un verdadero desastre.
Tras estos otros cuatro años de batalla China se vio obligada a firmar otra serie de tratados
con Reino Unido, Francia, Rusia y EEUU. Estos reciben los nombres de “Tratados
desiguales” ya que, como su nombre indica solo reportaban beneficios a los países
occidentales. Por ejemplo, estos podían colocar una embajada en Pekín, ciudad cerrada
hasta entonces. Además abrían once puertos de comercio más y se garantiza el derecho a
los extranjeros a viajar por el interior de China, algo impensable hasta la fecha. También
pusieron libertad religiosa y para terminar una suma de compensaciones bélicas.
Todo esto contribuyó a la Rebelión Taiping, a mediados del siglo XIX, la Rebelión de los
Bóxers, a principios del XX, y la caída de la Dinastía Qing en 1912. También, acabó con el
relativo aislamiento chino respecto a Occidente.
Para terminar, una curiosidad. Seguramente a todos nos suena el logo HSBC, que
representa a una de las mulltinacionales encargadas de la banca más importantes mundo.
Las siglas significan the Hong Kong and Shanghai Banking Corporation y fue creado en
1865 para administrar todas las ganancias generadas a partir del trafico del opio, lo cual
demuestra la gran repercusión que tuvo todo este comercio y su posterior conflicto.







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